
El ministro de Finanzas, Emilio Hércules, aseguró que el Gobierno cuenta con los recursos necesarios para cumplir con el reajuste salarial negociado con representantes de la base magisterial y reiteró que no asumirá compromisos económicos que no puedan ser sostenidos financieramente.
Sin embargo, las declaraciones provocaron una inmediata respuesta de la dirigencia docente, que anunció un paro nacional y nuevas movilizaciones en todo el país.
“No vamos a asumir un compromiso que no podamos pagar posteriormente”, afirmó Hércules al explicar que la propuesta gubernamental incluye un incremento de 1,500 lempiras incorporado a la planilla, compensaciones económicas para este año y un segundo ajuste salarial programado para enero de 2027.
El funcionario sostuvo que la Secretaría de Finanzas ya validó la disponibilidad presupuestaria para cumplir con los compromisos adquiridos sin afectar la responsabilidad fiscal del Estado.
Asimismo, el ministro señaló que las negociaciones se desarrollaron con representantes de la base magisterial y que existe la disposición de formalizar el acuerdo en Casa Presidencial. Según explicó, el Gobierno mantiene abiertas las puertas al diálogo con todos los sectores involucrados, aunque insistió en que cualquier compromiso debe estar respaldado por recursos reales y disponibles.
Sin embargo, la presidenta de la Federación de Organizaciones Magisteriales de Honduras (FOMH), María Dolores Escobar, rechazó las declaraciones del titular de Finanzas y aseguró que los verdaderos dirigentes del magisterio no fueron convocados a ninguna negociación.
La dirigente sostuvo que el reajuste salarial ya fue aprobado previamente y que no corresponde a los docentes sentarse nuevamente a discutir un beneficio que, según afirmó, ya cuenta con respaldo legal y presupuestario.
De igual manera, Escobar anunció que el magisterio responderá con un paro nacional y movilizaciones en diferentes departamentos del país. La dirigente acusó al Gobierno de desconocer la representación de las organizaciones magisteriales y cuestionó la negociación realizada con grupos que, según sus palabras, no representan oficialmente a los trabajadores de la educación.
