
Ante la posibilidad de que la tarifa de energía eléctrica registre un nuevo incremento de entre el 10 % y el 15 % para el tercer trimestre del año, el Sindicato de Trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (STENEE) pidió que cualquier ajuste sea aplicado de manera diferenciada, con el fin de reducir el impacto sobre los hogares de menor consumo.
El presidente del STENEE, Miguel Aguilar, sostuvo que un incremento generalizado afectaría principalmente a las familias de menores ingresos y consideró que el esquema tarifario debe proteger a los consumidores más vulnerables.
“El ajuste debe ser diferenciado; no se puede tratar igual al que consume poco que al que tiene un alto consumo de energía», manifestó el dirigente sindical.
Asimismo, señaló que “debe mantenerse la protección para los sectores más vulnerables y que quienes más consumen sean quienes asuman el mayor impacto del ajuste».
La preocupación del sindicato surge mientras la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) se prepara para oficializar el nuevo pliego tarifario que entrará en vigor a partir de julio.
Analistas del sector energético estiman que el incremento podría ubicarse entre el 10 % y el 15 %, impulsado por el aumento en los costos de generación, el encarecimiento de los combustibles y la utilización de generación térmica de mayor costo.
Durante 2026, el servicio eléctrico ya ha experimentado importantes aumentos. En el primer trimestre, la tarifa promedio subió 4.11 %, mientras que para el segundo trimestre la CREE autorizó otro incremento de 10.49 %, elevando el precio promedio de 4.81 a 5.32 lempiras por kilovatio hora.
Con ello, el ajuste acumulado durante el primer semestre ronda el 14.6 %, antes de la eventual revisión correspondiente al tercer trimestre.
