
La crisis de extorsión que afecta al sector transporte en Honduras continúa generando consecuencias. el punto de taxis Kennedy-Centro permaneció paralizado por segundo día consecutivo debido a las amenazas que reciben los conductores por parte de estructuras criminales.
Los ruleteros denunciaron que la inseguridad sigue siendo una constante en sus labores diarias y aseguraron que no existen las condiciones necesarias para retomar operaciones, pese a la presencia policial desplegada en la zona. Según manifestaron, el temor a represalias mantiene a decenas de conductores alejados de sus unidades.
Asimismo, agentes de la Policía Nacional permanecen en el sector con el objetivo de brindar seguridad y facilitar una eventual reactivación del servicio. Sin embargo, los transportistas consideran que las medidas implementadas hasta el momento no ofrecen garantías suficientes para proteger sus vidas y las de sus familias.
La paralización del punto de taxis afecta a cientos de usuarios que diariamente utilizan esta ruta para movilizarse entre la colonia Kennedy y el centro de Tegucigalpa. Además, vuelve a poner sobre la mesa la problemática de la extorsión, un delito que durante años ha golpeado al transporte público y ha provocado cierres de rutas, desplazamiento de conductores y pérdidas económicas para el sector.
Mientras tanto, los taxistas reiteraron el llamado a las autoridades para que adopten acciones más contundentes contra las estructuras criminales, advirtiendo que no regresarán a sus labores hasta contar con condiciones reales de seguridad que les permitan trabajar sin temor.

