
La directora del Observatorio de la Violencia de la UNAH, Migdonia Ayestas, advirtió sobre la gravedad de la violencia contra las mujeres en Honduras, señalando que muchas de estas agresiones responden a dinámicas de poder, control y pertenencia por parte de los agresores.
Ayestas explicó que la violencia contra las mujeres se manifiesta en diferentes formas, incluyendo violencia sexual, psicológica y feminicida, llegando en muchos casos hasta la muerte, bajo la idea de que las mujeres “son de propiedad” de los agresores, lo que refleja una problemática estructural que debe ser atendida de forma integral.
Indicó que el Estado no solo debe enfocarse en la prevención, sino también fortalecer los procesos de investigación para garantizar resultados efectivos en la captura y judicialización de los responsables, enviando así un mensaje claro de combate a la impunidad.
La especialista detalló que actualmente se registran alrededor de 99 muertes violentas de mujeres, una cifra que calificó como alarmante por su impacto en la percepción de seguridad en la población, especialmente en comunidades afectadas por la presencia de pandillas, bandas criminales y estructuras del narcotráfico.
