
La exrectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Julieta Castellanos, afirmó que la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) atraviesa una crisis estructural que exige cambios inmediatos, al tiempo que advirtió sobre los riesgos de una eventual privatización del servicio.
Castellanos señaló que la estatal eléctrica enfrenta un déficit energético que afecta a toda la población hondureña, agravado por pérdidas que alcanzan el 38% y un costo operativo de 50 millones de lempiras diarios que el Estado debe cubrir sin recibir a cambio una solución real al problema.
«Si no resuelve y nos cuesta cincuenta millones diarios, sin duda esta empresa tiene que tener cambios», expresó la académica, quien insistió en que cualquier reforma debe garantizar la protección del bien público y descartar la privatización como salida.
En cuanto al proceso legislativo, Castellanos hizo referencia a las 18 inclusiones que el Partido Liberal solicitó incorporar al dictamen de la reforma energética. Según confirmó, solo una de esas demandas —relacionada con una previsión del mercado— quedó pendiente de resolución, mientras que las restantes habrían sido aceptadas.
La exrectora cuestionó la viabilidad de mantener una empresa que, según sus palabras, no produce, no transmite y genera pérdidas sostenidas, y llamó a la clase política a ponerse de acuerdo para impulsar las transformaciones que el sector eléctrico del país necesita.

