
El sector empresarial de la zona norte respaldó la decisión del Banco Central de Honduras (BCH) de elevar del 30 al 40 por ciento el límite de divisas prioritarias que pueden retener los exportadores sobre el valor de sus ventas declaradas al exterior, una medida que el ente emisor presenta como un mecanismo para inyectar mayor liquidez a la economía y agilizar las operaciones comerciales del país.
La Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC) calificó la disposición como un paso que facilita la gestión financiera de las empresas exportadoras, sobre todo para el pago de obligaciones en el exterior y la compra de insumos, maquinaria y repuestos que requieren sus procesos productivos.
El nuevo porcentaje no se aplicará de manera uniforme a todas las empresas. Según el BCH, será el Directorio de la institución el que determine, mediante un análisis técnico por rubro, cuánto podrá retener cada exportador. Las compañías interesadas deberán tramitar su solicitud ante la Secretaría del Directorio a través de los formularios habilitados en el portal del banco, y el permiso, una vez otorgado, tendrá vigencia de un año fiscal, renovable si la empresa mantiene su información al día.
El propio ente regulador aclaró que impondrá controles sobre el uso de esos fondos, ya que las empresas autorizadas deberán presentar al cierre del periodo un informe que sustente en qué se utilizaron las divisas retenidas, información que será revisada por los auditores del BCH para confirmar que el destino de los recursos correspondió efectivamente a actividades de exportación.
Para la CCIC, este tipo de decisiones deben ir acompañadas de otras que fortalezcan la competitividad del sector exportador, faciliten la apertura de nuevos mercados y mejoren las condiciones para atraer inversión y generar empleo.
