
Mientras el país discute otras prioridades, la niñez hondureña está siendo destruida en medio de una crisis que estremece cada cinco horas se presenta una denuncia por abuso sexual infantil en Honduras.
Alarmantes cifras de abuso infantil
Según, la abogada de Visión Mundial, Eva Nazar, expuso que “Cada cinco horas se registra una denuncia por abuso sexual infantil en Honduras”, afirmó. Pero fue más allá al advertir que “cada hora y media un niño o niña es víctima de violación en Honduras”, indicó Eva.
Asimismo, Nazar señaló que estas cifras reflejan una crisis silenciosa que ha sido sistemáticamente ignorada. La falta de visibilidad y discusión pública ha permitido que estos delitos continúen ocurriendo en las sombras, donde muchas víctimas no pueden denunciar por miedo, amenazas o porque sus agresores forman parte de su entorno cercano.
Fallas en la respuesta institucional
Por otra parte, organizaciones defensoras de la niñez han sido claras la respuesta institucional es insuficiente. Denuncian la falta de inversión en prevención, así como la ausencia de mecanismos eficaces de protección y atención integral. De forma indirecta, advierten que el sistema está fallando en garantizar la seguridad de miles de niños y niñas.
En esa misma línea, la asesora de la ASJ, Blanca Munguía, expresó que “La débil aplicación de la ley permite que muchos de estos casos queden en la impunidad”. Además, Blanca subrayó que la falta de políticas públicas integrales mantiene a la niñez expuesta a la violencia tanto dentro como fuera de sus hogares.
Urgencia de reformas legales
Según expertos, la crisis de abuso sexual infantil en Honduras exige respuestas contundentes desde el Congreso Nacional, afirman deben impulsarse leyes más severas contra los violadores para frenar la ola de delitos que se registran en el país.
Además, expertos en materia penal, manifestaron que es urgente fortalecer el marco legal, endurecer las penas y garantizar mecanismos efectivos que permitan capturar a los agresores y evitar que los casos queden en la impunidad. Asimismo, algunos sectores han planteado medidas extremas como la castración química, abriendo un debate sobre la necesidad de sanciones ejemplares frente a miles de casos que quedan impunes en Honduras.

