
Un sismo de magnitud 7.4 se registró a las 8:48 de la mañana frente a la costa pacífica de Guatemala y México, aproximadamente a 650 kilómetros al oeste de Tegucigalpa, según informó la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (COPECO).
El movimiento telúrico fue provocado por el contacto entre las placas tectónicas de Cocos y Norteamérica, generando ondas sísmicas que se propagaron a través del suelo y fueron percibidas en varios sectores del norte y occidente de Honduras, pese a la distancia del epicentro.
Tras el sismo, se emitió inicialmente una advertencia por posible ola de tsunami para la región del Pacífico, desde México hasta la costa centroamericana, con proyecciones iniciales que estimaban la posible llegada de olas cercanas a los 30 centímetros.
Sin embargo, las mediciones posteriores realizadas por los mareógrafos instalados en la zona determinaron que el comportamiento del mar sería con olas inferiores a 10 centímetros, por lo que COPECO descartó cualquier amenaza significativa para los residentes del Golfo de Fonseca.

