
El presidente de Honduras, Nasry Asfura, anunció que su gobierno cancelará la deuda pendiente con alrededor de 300 médicos que, según explicó, han resultado afectados por problemas y desórdenes administrativos dentro del sistema de salud pública.
“Cancelaremos la deuda a 300 médicos afectada por desórdenes administrativos”, afirmó el mandatario, en medio de una crisis que durante los últimos meses ha provocado protestas, asambleas informativas y reclamos del gremio médico por salarios atrasados y problemas en la regularización de contratos.
La situación de los profesionales de la salud se convirtió en uno de los principales focos de conflicto entre el Gobierno y el Colegio Médico de Honduras (CMH). El gremio ha denunciado reiteradamente retrasos en pagos, incertidumbre laboral y dificultades administrativas que han afectado a cientos de galenos en diferentes hospitales y centros asistenciales del país.
Asimismo, representantes del CMH señalaron en meses anteriores que miles de médicos enfrentaban problemas relacionados con salarios pendientes y procesos de contratación, mientras que otros denunciaron despidos y retrasos en la formalización de sus plazas.
Estas situaciones derivaron en jornadas de protesta y suspensión de algunas actividades médicas en la red pública de salud.

