
Pese a las fuertes lluvias registradas este fin de semana en el Distrito Central, que dejaron inundaciones y acumulados de más de 100 milímetros en algunos sectores de la capital, los niveles de las represas que abastecen de agua potable a Tegucigalpa no solo no se recuperaron, sino que continuaron cayendo, según los reportes emitidos por la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS).
De acuerdo con los boletines difundidos el viernes 18 y el domingo 20 de septiembre, el subsistema Los Laureles pasó de un 25.10 a un 24.53 por ciento de capacidad en apenas 48 horas, mientras que su volumen almacenado se redujo de 2.636 a 2.577 millones de metros cúbicos. La caída es aún más significativa en el nivel de riesgo: el embalse pasó de estar en riesgo hídrico «alto» a «crítico», el peldaño más bajo de la escala que utiliza la propia UMAPS.
El subsistema Concepción, el más grande de los dos y ya catalogado como crítico desde el viernes, también siguió en descenso: bajó de 24.52 a 24.34 por ciento de capacidad, y su volumen almacenado se redujo de 8.877 a 8.814 millones de metros cúbicos, pese a las lluvias registradas en la zona sur y suroriente de la capital, donde se concentraron los mayores acumulados de precipitación del fin de semana, incluidos los 122.2 milímetros reportados en Gerizim.
El comportamiento de ambas represas evidencia que las lluvias puntuales de los últimos días, aunque suficientes para provocar inundaciones y obligar a suspender actividades públicas en la capital, no han sido suficientes para revertir el déficit hídrico acumulado durante meses de sequía en la región central del país.
Ambos subsistemas se mantienen dentro del rango «crítico» de la escala de riesgo hídrico de la UMAPS, que va de 0 a 25 por ciento, lo que implica que Tegucigalpa continúa expuesta a eventuales restricciones en el suministro de agua potable pese a la lluvia caída recientemente sobre la ciudad.

