
El presidente del Banco Central de Honduras (BCH), Roberto Lagos, defendió el aumento de 25 puntos básicos a la Tasa de Política Monetaria (TPM), luego de los cuestionamientos surgidos a raíz de sus críticas a los incrementos aplicados en 2024. Lagos sostuvo que el ajuste actual responde a condiciones distintas y se realiza de manera gradual y calibrada.
Roberto Lagos compara el ajuste actual con las alzas de 2024
Durante sus declaraciones, Roberto Lagos recordó que en 2024 la TPM pasó de 3 % a 5.75 % mediante incrementos acumulados de 275 puntos básicos en un período menor a dos meses. En contraste, señaló que el ajuste realizado ahora es de apenas 25 puntos básicos y busca llevar la postura de la política monetaria hacia una zona neutral, tomando en cuenta las condiciones internas y externas de la economía.
El funcionario explicó además que el comportamiento de la liquidez del sistema financiero es un elemento importante para entender el efecto de la TPM sobre las tasas de interés. Según expuso, durante el período reciente la liquidez había aumentado y algunas tasas dirigidas a sectores como agricultura, industria, comercio y servicios mostraban una tendencia descendente.
BCH defiende gradualidad de la medida
Lagos también rechazó que el nuevo ajuste implique automáticamente un encarecimiento del crédito. Como argumento, señaló que el financiamiento destinado a las empresas registra un crecimiento aproximado de 11.5 %, por lo que consideró que el crédito mantiene un proceso de recuperación. Además, vinculó la decisión con las condiciones externas y la necesidad de evitar presiones sobre la disponibilidad de dólares en una economía pequeña y abierta como la hondureña.
La defensa de Roberto Lagos ocurre precisamente después de que sus anteriores cuestionamientos a las alzas de 2024 volvieran a ser señalados tras la decisión del BCH. En aquella ocasión, el entonces economista criticó los incrementos de 100 y 175 puntos básicos aplicados en agosto y octubre, respectivamente, y planteó que ajustes de ese tamaño podían generar mayores efectos sobre las tasas de interés y la economía. Ahora, desde la presidencia del BCH, sostiene que la diferencia está en que el movimiento actual es gradual y busca evitar un ajuste de choque.
