
«Va a sonar pesado lo que voy a decir, pero un niño de 12 años ya es sicario, está disparando y cometiendo una serie de delitos», planteó el criminólogo Gonzalo Sánchez sobre la reducción de la edad punible, un tema que hoy se discute en el Congreso Nacional.
Actualmente, un adolescente en Honduras puede ser responsabilizado desde los 12 años, pero la condena máxima para un menor es de ocho años, sin importar el delito, según el presidente del Congreso, Tomás Zambrano.
Zambrano planteó ampliar esa pena a 12, 15 o 20 años, con la parte final del castigo en módulos de máxima seguridad al cumplir la mayoría de edad.
También mencionó, como la opción más drástica y polémica, juzgar a menores como adultos, lo que obligaría a revisar los compromisos internacionales del país.
El miércoles 21 de octubre, la Comisión de Familia, Niñez, Juventud y Adulto Mayor del Congreso inició la socialización de la propuesta con distintos sectores.
En la mesa participaron la Corte Suprema, el Ministerio Público, el Conadeh, Coiproden y la Secretaría de Niñez.
Actualmente hay 163 adolescentes recluidos en Honduras y otros 1,276 cumplen medidas alternativas a la privación de libertad.
La propuesta tiene detractores. La red Coiproden rechaza bajar la edad punible y sostiene que, por sí sola, esa medida no reduce la violencia, por lo que pide fortalecer la prevención, la justicia especializada y las oportunidades educativas.

