
En las últimas horas se conoció que el excanciller de Honduras, Enrique Reina, aprobó un reglamento que otorgaba pasaportes diplomáticos vitalicios a exfuncionarios y sus cónyuges pocos días antes de dejar su cargo en la Secretaría de Relaciones Exteriores.
La medida generó críticas por considerarse un exceso y abuso de los privilegios estatales.
Congreso nacional impulsa derogación del reglamento
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, anunció que impulsará una iniciativa legislativa para derogar el reglamento y aclaró que los pasaportes diplomáticos deben ser temporales, vinculados únicamente al ejercicio de funciones públicas. “No es posible que exfuncionarios tengan un pasaporte diplomático vitalicio. Estos cargos son transitorios; cuando se terminan tienen que devolver sus pasaportes”, señaló.
La abogada Ruth Lafosse calificó la disposición como “una oficialización del abuso del poder” y la comparó con privilegios propios de un sistema de títulos nobiliarios. Además, señaló que los pasaportes diplomáticos deben corresponder únicamente a quienes ejercen funciones públicas y que el reglamento puede ser derogado por la actual canciller, Mireya Agüero.
Congreso nacional reafirma devolución de pasaportes
Finalmente, la exigencia de devolución incluye a exfuncionarios de todas las fuerzas políticas que finalizaron sus mandatos el pasado 27 de enero, reafirmando que el Congreso Nacional busca que el pasaporte diplomático sea un beneficio ligado al cargo público y no un privilegio permanente.
