
Conductores de taxis de la Séptima avenida de Comayagüela paralizaron sus labores este martes, luego del asesinato de uno de sus compañeros la tarde del lunes, mientras trabajaba en el sector. El crimen aumentó la preocupación entre los transportistas, que temen salir a trabajar ante la inseguridad.
El presidente del punto de taxis, quien pidió mantener su identidad en reserva, solicitó a las autoridades reforzar la presencia policial para brindar protección a los conductores y evitar nuevos hechos violentos.
Además de seguridad, los taxistas pidieron la intervención de la Policía Nacional y de agentes de tránsito para controlar el desorden vehicular en la zona. Según denunciaron, son frecuentes los vehículos mal estacionados, las maniobras imprudentes y la circulación en contravía, situaciones que generan conflictos entre conductores.
La preocupación del sector se suma a las cifras del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), que registró 75 asesinatos de trabajadores del transporte público entre enero y mayo de 2026. De ese total, 34 eran conductores de buses, 20 taxistas y nueve conductores de mototaxis, de acuerdo con los datos proporcionados.

