
Una onda tropical ingresará este viernes 18 de septiembre al territorio hondureño y generará un fin de semana lluvioso en gran parte del país, informó el Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos).
El pronosticador José Pavón detalló que las precipitaciones serán más intensas en las regiones centro y sur, justo las zonas más golpeadas por la prolongada escasez de lluvias que atraviesa el país.
El anuncio llega en un contexto crítico, el Gobierno mantiene en alerta roja a 103 de los 298 municipios del país por la sequía asociada al fenómeno de El Niño, con especial severidad en el llamado Corredor Seco, que abarca Choluteca, Valle, El Paraíso, Francisco Morazán, La Paz, Ocotepeque, Intibucá y Lempira. En Choluteca, ríos como el Negro llevan cerca de 10 meses sin registrar lluvias significativas, mientras pozos que antes abastecían a comunidades enteras ahora producen apenas una fracción de su caudal habitual.
La falta de agua ya provocó pérdidas prácticamente totales de cultivos de maíz, frijol y ayote en varios municipios del sur, además de la muerte de más de un centenar de cabezas de ganado desde febrero solo en Choluteca, según reportaron autoridades locales.
Organizaciones como la Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras (FENAGH) han pedido al Gobierno declarar la emergencia nacional, advirtiendo que el fenómeno podría prolongarse hasta un año más, mientras el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU ha señalado un creciente riesgo de inseguridad alimentaria en las zonas rurales más afectadas.
Aunque la llegada de esta onda tropical representa un alivio esperado, especialistas advierten que una temporada agrícola perdida no se recupera de inmediato: los productores deberán esperar a que las lluvias se consoliden para volver a sembrar, con la vista puesta en la temporada de postrera como la última oportunidad del año para rescatar parte de la producción.

