
Bonos de hasta 82 mil 500 lempiras y subsidios mensuales durante una década forman parte del nuevo esquema de apoyo habitacional que contempla el Gobierno para facilitar a las familias hondureñas la compra de una vivienda.
La iniciativa, denominada Doble Impulso, combina dos beneficios: una aportación estatal que se aplica directamente al capital del préstamo hipotecario y un subsidio para reducir las cuotas mensuales durante los primeros diez años del financiamiento.
De acuerdo con la ministra de Vivienda, Francis Argeñal, las familias con ingresos de hasta un salario mínimo y medio podrán recibir un bono de 50 mil lempiras para adquirir una casa unifamiliar y de hasta 82 mil 500 lempiras para una vivienda multifamiliar, como un apartamento.
Uno de los ejemplos expuestos por la funcionaria contempla un préstamo de 900 mil lempiras a 25 años, cuya cuota mensual de referencia pasaría de 8 mil 531 a 4 mil 891 lempiras con la aplicación de los beneficios, una reducción estimada de 3 mil 640 lempiras al mes.
El programa está dirigido a hogares que no cuentan con vivienda propia y contempla alternativas para compra, construcción en terreno propio y mejoramiento habitacional, entre otras modalidades. La asignación dependerá de los ingresos familiares, la evaluación crediticia y los requisitos establecidos.

