
Seis ataúdes, uno junto al otro, resumen la magnitud de la tragedia por incendio que golpeó a San Pedro Sula, familiares, vecinos y amiguitos del sector se congregaron para despedir a los cinco hermanos y a la bebé de siete meses que perdieron la vida calcinados durante la madrugada del miércoles, en el incendio que consumió la vivienda de la familia Cortés Mejía, en el bordo de Esquipulas, aldea El Carmen.

Las víctimas fueron identificadas como Daniela Azucena Cortés, de 19 años, y su hija Madison Charlotte Cortés, de apenas siete meses, junto a los hermanos de Daniela, Isaías, Maira, Jairo Joel y Jahir Cortés, de 6, 7, 10 y 17 años respectivamente, según información preliminar, el fuego se originó cerca de las 2:00 de la madrugada y en cuestión de minutos redujo a cenizas la vivienda de madera donde la familia dormía, sin que lograran salir a tiempo.
El cuerpo de bomberos apunta a un posible cortocircuito, ligado a conexiones eléctricas irregulares que son comunes en este tipo de asentamientos precarios, como una de las hipótesis del origen del siniestro, aunque la causa exacta sigue bajo investigación, el alcalde de San Pedro Sula, Roberto Contreras, se comprometió a cubrir los gastos fúnebres de la familia, incluyendo los seis ataúdes y el terreno para el entierro.
El velorio se ha convertido en un punto de encuentro para la solidaridad de todo un sector que hoy amanece de luto, la escena, marcada por el llanto y la incredulidad de quienes conocían a los seis fallecidos, refleja el golpe que representa para una comunidad entera perder de un solo hecho a toda una generación de una misma familia.

