
Daniela Hernández reveló que interpretó como una señal divina el momento en que ella decidió dar el siguiente paso hacia su boda, al sentir que ese avance en su vida estaba conectado con la cercanía de la liberación de su padre, quien entonces permanecía en prisión.
La joven relató que depositó esa convicción en la fe antes de que ocurriera. «Yo le pedía a Dios, y yo le dije a Dios que: ‘Señor, yo sé que cuando tú me permitas poder dar este nuevo paso, va a significar que mi papá está muy cerca de regresar'», contó Daniela.
Según explicó, esa señal se cumplió en un plazo muy corto. «Y fíjese que así fue. A los dos meses y medio, mi papá ya estaba en libertad», afirmó, vinculando directamente el anuncio de su compromiso con la posterior salida de prisión de Juan Orlando Hernández.
Daniela añadió que ese anhelo de tener a su padre presente en un momento tan especial no era únicamente suyo, sino algo que él mismo había expresado desde que se fue.
«Ese sueño que él desde el momento que se fue decía: ‘Yo quiero poder estar con mis hijas en esos momentos especiales’, eso nosotros también se lo pedíamos al Señor», relató, y agregó que ese mismo deseo lo comparte con su hermana Isabela, de cara al momento en que a ella también le toque casarse.

