
En el Jueves Santo, uno de los momentos más impactantes de la tradición cristiana, la figura de Jesucristo vuelve a colocarse en el centro de la reflexión. Según los relatos bíblicos, fue sometido a la flagelación por soldados romanos antes de su crucifixión, en un episodio marcado por la violencia y la humillación pública.
Datos de la Biblia
A pesar de la fuerza de este relato, la Biblia no especifica cuántos latigazos recibió Jesús. Los evangelios mencionan el castigo, pero no detallan una cifra exacta.
Origen de los 39 azotes
La creencia de que fueron 39 golpes proviene del Antiguo Testamento, específicamente de Deuteronomio 25:3, que limitaba a 40 los azotes, aplicando uno menos por precaución. Sin embargo, este dato corresponde a prácticas judías, no necesariamente a los procedimientos romanos.
Según especialistas, al haber sido castigado por autoridades romanas, el número de latigazos pudo haber sido distinto e incluso mayor, ya que no estaban sujetos a esa normativa. Este episodio, conmemorado dentro de la Semana Santa, sigue siendo uno de los más simbólicos, no por una cifra exacta, sino por el significado de sufrimiento y sacrificio de Jesús.

