
Este 1 de junio inició oficialmente la temporada de ciclones tropicales en el océano Atlántico, un período que se extenderá hasta el 30 de noviembre y durante el cual se prevé la formación de entre ocho y 18 sistemas con nombre, entre tormentas tropicales y huracanes que podrían influir en las condiciones climáticas de la región del Caribe y Centroamérica.
La temporada comienza en momentos en que Honduras experimenta los efectos de la temporada lluviosa, provocada por el desplazamiento de ondas tropicales, sistemas de baja presión y la influencia de la Zona de Convergencia Intertropical, fenómenos que han generado precipitaciones en distintas regiones del país durante los últimos días.
Honduras sigue bajo alerta
Aunque las lluvias han dejado acumulados importantes, las autoridades mantienen especial vigilancia sobre los embalses que abastecen a la capital.
Datos recientes de monitoreo reflejan que las represas Los Laureles y La Concepción aún se encuentran por debajo de sus niveles óptimos de almacenamiento, por lo que los aportes registrados hasta ahora no han sido suficientes para garantizar una recuperación significativa de las reservas de agua.
Esta situación mantiene la preocupación de las autoridades encargadas del suministro del vital líquido para el Distrito Central.
De igual manera, expertos recuerdan que, aunque algunos pronósticos apuntan a una temporada ciclónica menos activa que años anteriores debido a la influencia del fenómeno de El Niño, una sola tormenta o huracán puede generar impactos significativos en países vulnerables como Honduras, por eso recomiendan a la población a mantenerse informada en los canales oficiales.
