
Emprendedores dedicados a la venta de ropa de segunda mano expresaron su preocupación ante el requerimiento de una licencia sanitaria cuyo proceso, según denunciaron, podría representar un gasto superior a 20,000 lempiras. La disposición alcanzaría tanto a establecimientos físicos como a personas que comercializan prendas desde sus viviendas o mediante transmisiones en vivo a través de plataformas digitales.
Vendedores de ropa usada cuestionan nuevo requisito
La inconformidad quedó expuesta tras conocerse una notificación emitida por la Región Departamental de Salud de Atlántida a un establecimiento dedicado a la venta de ropa usada . El documento establece un plazo de tres días hábiles para comparecer e iniciar el trámite correspondiente, además de advertir sobre posibles sanciones administrativas y sanitarias contempladas en la legislación.
Los comerciantes cuestionan que el proceso implique gastos que consideran difíciles de asumir para pequeños negocios que operan con recursos limitados y que, en muchos casos, representan el sustento de sus familias. Uno de los afectados afirmó que, al consultar sobre el procedimiento, fue informado de que debía recurrir a un abogado para ser representado, además de cubrir honorarios, un poder de representación y publicaciones en un diario nacional.
Preocupación aumenta entre comerciantes
La medida ha generado preocupación entre quienes se dedican a este rubro, ante la posibilidad de que el requisito alcance a vendedores de ropa usada en distintas partes del país. Los emprendedores solicitan aclarar el fundamento y alcance de la disposición, así como los requisitos y costos que deberán asumir los comerciantes.

