
La viceministra de Derechos Humanos, Kathia Crivelli, cuestionó que los tatuajes se utilicen como criterio para identificar a posibles integrantes de estructuras criminales en Honduras y advirtió que esta práctica podría generar señalamientos injustificados contra personas que no tienen vínculos con actividades delictivas.
Asimismo, la funcionaria señaló que un tatuaje puede responder a motivos personales o artísticos y no necesariamente representa la pertenencia a una mara o pandilla. Aunque reconoció la demanda ciudadana de medidas contra la delincuencia, insistió en la necesidad de establecer criterios claros antes de aplicar las reformas.
Kathia Crivelli pide proteger los derechos humanos
Por otra parte, Crivelli planteó que la lucha contra el crimen organizado debe incluir oportunidades educativas, formación técnica y programas de prevención dirigidos a los jóvenes, con el propósito de evitar que la respuesta estatal se limite a medidas de carácter punitivo.
Finalmente, la viceministra defendió el derecho a la rehabilitación y a una segunda oportunidad para quienes buscan cambiar de vida. También consideró necesario revisar el alcance de las reformas para garantizar que las acciones de seguridad respeten los derechos humanos y no criminalicen a las personas únicamente por su apariencia.
La seguridad debe avanzar con medidas que respeten los derechos humanos de todos.
