
Una denuncia por presunta violencia doméstica llevó al dirigente de Libertad y Refundación (Libre), Gilberto Ríos, ante los tribunales de justicia, donde deberá responder dentro del procedimiento iniciado en su contra.
La comparecencia del político coloca su situación en el ámbito judicial, mientras las autoridades competentes conocen el caso y desarrollan las actuaciones correspondientes.
El proceso deberá determinar, a partir de los elementos presentados por las partes, si existen responsabilidades conforme a lo establecido en la legislación hondureña.
Por ahora, la denuncia constituye el origen del procedimiento y no representa por sí misma una declaración de culpabilidad contra el dirigente.

