
A casi dos meses de aprobada, la Ley de Justicia Energética el gobierno muestra sus primeros resultados: ya funcionan el Comité de Conducción y la Unidad Técnica de Implementación y Seguimiento, pero la hoja de ruta sigue en revisión final y el reglamento aún se está elaborando.
Así lo informaron este jueves en Casa Presidencial autoridades de la Secretaría de Energía y de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), en la primera rendición de cuentas sobre la reforma.
El secretario de Energía, Eduardo Oviedo, explicó que la hoja de ruta se está afinando con las instituciones involucradas.
Entre los siguientes pasos, la ENEE comenzará a ordenar las cuentas y los medidores de 215 alcaldías de las categorías C y D, en coordinación con la Secretaría de Gobernación y la Asociación de Municipios de Honduras, y luego seguirá con las de categorías A y B.
Las autoridades también anunciaron nuevas licitaciones internacionales para contratar generación eléctrica y un plan de contingencia para amortiguar el efecto de las alzas internacionales de los combustibles sobre las tarifas.
Informaron además que hay empresas extranjeras interesadas en invertir en el sector y que desarrollan, junto con la Dirección de Gestión de Resultados, una plataforma para medir los avances y las tareas pendientes.
En la parte visible para la gente, el gerente de la ENEE, Guillermo Peña Panting, dijo que se han instalado 50 mil lámparas de alumbrado público desde abril, sobre todo en zonas residenciales y cerca de escuelas y centros de salud, y que la meta es llegar a 200 mil en 12 meses.
La ley fue aprobada el 31 de agosto, en tercer debate, con 78 votos de los 128 diputados, fue impulsada por el Partido Liberal, luego de que una propuesta del presidente Nasry Asfura no reuniera los votos suficientes, y el texto final combinó elementos de ambos proyectos.

