
Por 300 lempiras más el costo de la habitación, lempiras sexuales de Danlí ofrecen sus servicios en una actividad que, según relatan, atraviesa una temporada difícil por la escasez de clientes y las dificultades económicas.
Las mujeres consultadas aseguran que la demanda ha disminuido, pese a que mantienen precios accesibles para atraer clientela.
Algunas explican que dependen de estos ingresos para sostener a sus hijos y cubrir los gastos de sus hogares.
A la situación económica se suma la inseguridad. Una de las trabajadoras denunció que fue asaltada hace aproximadamente dos meses en las gradas de la zona donde labora y pidió mayor presencia policial para prevenir nuevos hechos delictivos.

