
El director del Instituto Nacional Penitenciario (INP), Walter Amador Lacayo, defendió la aplicación inmediata de las reformas a la Ley del Sistema Penitenciario Nacional y aseguró que las familias de las personas privadas de libertad terminarán sintiéndose aliviadas con las restricciones al régimen de visitas en los centros de máxima seguridad.
Amador explicó que, tras la publicación de las reformas en el diario oficial La Gaceta, instruyó a los directores de los centros penitenciarios de máxima seguridad a comenzar a aplicar las nuevas disposiciones.
El funcionario reconoció que la medida provocó reacciones entre los familiares de los reclusos, pero sostuvo que la suspensión de las visitas evitará que sean presionados para introducir objetos y sustancias prohibidas a las cárceles.
“Estoy seguro que los familiares se van a sentir aliviados”, afirmó Amador, quien señaló que, según los registros del INP, mujeres han sido detectadas intentando ingresar drogas, cocaína y teléfonos celulares ocultos en sus partes íntimas durante las visitas.
El titular del INP sostuvo que las restricciones permitirán que los familiares dejen de sentirse obligados por los privados de libertad a introducir artículos ilícitos. “Ya no van a poder decirles que introduzcan ilícitos porque no hay visita”, expresó.
Amador insistió en que la aplicación de las reformas no responde a una decisión personal, sino a una disposición del Estado, que, según dijo, tiene la facultad de ejercer la fuerza y establecer leyes que deben cumplirse.

