
Los empleados de la cocina del Hospital Escuela cerraron el área como medida de presión, tras denunciar que las moscas y los desechos hospitalarios acumulados les impiden trabajar en condiciones sanitarias, y que dirigentes del sindicato y personal de cocina han recibido amenazas de despido por hacer pública la denuncia.
Los trabajadores aseguran que alertaron a las autoridades del hospital, sin recibir respuesta, y que el cierre busca que se intervenga de inmediato y se garantice la higiene en un área que prepara comida para pacientes.
El director del hospital, Darío Zúniga, atribuyó el problema a un daño mecánico del vehículo recolector de basura, que no pudo sacar todos los desechos, y dijo que la empresa responsable ya fue contactada y llegaría a retirarlos en los próximos minutos.
De igual manera aseguró, que la cocina está limpia, que la ventana que da hacia los desechos permanece cerrada herméticamente, y que las moscas llegan con el invierno: “El invierno trae moscas, pero estamos viendo que la cocina está limpia”.

