
La Asociación de Taxistas Unidos de Honduras (ATAXUH) declaró a sus bases en estado de alerta permanente a nivel nacional y exigió al Gobierno tomar medidas ante los constantes incrementos en el precio de los combustibles.
El gremio sostiene que las alzas semanales están reduciendo cada vez más las ganancias de los conductores.
Los taxistas aseguran que el impacto no solo golpea sus costos de operación, sino también el mantenimiento de las unidades, repuestos y llantas, además de contribuir al encarecimiento de otros productos y servicios.
Ante este panorama, consideran que las medidas aplicadas hasta ahora no han sido suficientes para aliviar la situación del transporte público.
Entre sus principales exigencias plantean una mesa de diálogo urgente para analizar un posible congelamiento temporal del precio de los combustibles destinados al transporte público, así como una revisión de la fórmula utilizada para establecer los precios y mayor transparencia sobre los costos e impuestos aplicados a los carburantes.
ATAXUH también pidió subsidios directos y focalizados para los conductores y advirtió que, si en las próximas horas no reciben una convocatoria formal de las autoridades ni soluciones concretas, podrían iniciar acciones de presión progresivas a nivel nacional.

