
Unos 32,000 hondureños que han sido deportados este año recibirán un bono de 2,500 lempiras por parte del Gobierno, como parte de la estrategia de atención a los compatriotas retornados.
La medida busca brindar un respaldo económico inicial a los hondureños que regresan al país luego de ser deportados, en medio del incremento de los retornos de migrantes durante este año.
De acuerdo con la información divulgada, el beneficio sería entregado a cada persona retornada, representando un desembolso de aproximadamente 80 millones de lempiras si se toma como referencia la cifra de 32,000 beneficiarios.
El Gobierno también ha planteado la necesidad de generar alternativas para la reinserción de los retornados, especialmente mediante oportunidades laborales y programas que les permitan incorporarse nuevamente a la actividad económica del país.

