
El fin del Estatus de Protección Temporal (TPS) para Honduras coloca a miles de compatriotas ante la necesidad de revisar individualmente su situación migratoria y determinar si cuentan con otra vía legal para permanecer en Estados Unidos.
El embajador de Honduras en Washington, Roberto Flores Bermúdez, reconoció que el panorama es complicado y advirtió que las posibilidades de revertir una decisión definitiva sobre el programa son reducidas.
“La posibilidad de revertir una decisión final sobre el TPS es muy difícil”, afirmó, aunque señaló que todavía existe una acción judicial relacionada con el caso y que el proceso debe continuar.
Flores recordó que el TPS permitió durante décadas a miles de hondureños trabajar legalmente, pagar impuestos, crear negocios y formar sus familias en Estados Unidos.
La representación hondureña estima que unos 52,000 compatriotas son beneficiarios directos, aunque el impacto alcanza a más personas debido a los familiares vinculados a los titulares.
Ante este escenario, la Embajada y los 19 consulados hondureños en Estados Unidos trabajan en material de orientación para identificar posibles alternativas migratorias.
El diplomático enfatizó que no existe una solución única, por lo que recomendó que cada persona consulte su caso con un abogado de inmigración o un profesional autorizado y evite entregar dinero o documentos a intermediarios que prometan soluciones rápidas.

