Reformas de tarjetas de créditos son medidas polÃticas según expertos
En el Congreso Nacional se presentó recientemente una propuesta para “castigar” y regular el uso de las tarjetas de crédito, un instrumento utilizado por apenas el 3.3% de la población mayor de 15 años, concentrándose en el sector de altos ingresos y presentando altos índices de mora en muy pocas instituciones bancarias.
Lilian Rivera, experta en economía de la ASJ, señala que el proyecto de ley para regular los intereses de las tarjetas es un tema político que surge en época de elecciones para ganar votos.
“El costo del financiamiento de las tarjetas depende de factores internacionales y de las políticas monetarias del Gobierno, como el aumento de la TPM, que encarece los préstamos”, afirma.
La doctora María Cristina Pereira, ex presidenta de AHIBA, destaca que la tarjeta de crédito es un producto noble de financiamiento a corto plazo para quienes aún no acceden a crédito formal. “Sobre regularla la convierte en un producto elitista, excluyendo a quienes más lo necesitan”, comenta.
Por su parte, la especialista Nancy Ochoa enfatiza que cualquier reforma debe ir acompañada de un impulso a la educación financiera. “El Gobierno debe implementar estrategias que lleguen a toda la población”, subraya.
Para el economista Julio Raudales, las reformas a la ley de tarjetas de crédito son acciones políticas que afectarían, en todo caso, al sector más pobre de nuestro país. “En un año electoral los políticos se ponen sentimentales y quieren ganarse el favor de su clientela política.
Cuando se toman medidas de este tipo, a quien más se afecta es a los pobres, que reducen sus posibilidades de acceder a estos productos financieros”, subrayó.
Con unos 480 mil usuarios en el país, resulta necesario replantear las prioridades de las reformas. En lugar de centrar la atención en un producto que afecta a un segmento reducido, las autoridades deberían enfocarse en medidas que beneficien a la mayoría, especialmente en áreas críticas como salud, alimentación y vivienda.